EL MEJOR INGREDIENTE DEL MATRIMONIO: EL AMOR

EL MEJOR INGREDIENTE DEL MATRIMONIO: EL AMOR

Amor, palabra de cuatro letras, con un significado extenso, intenso y trascendental en la vida del ser humano, Según la Real Academia de la lengua Española el amor es un sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa y alegra generando energía para convivir y comunicarnos.
Pero… ¿Qué pasa con el amor?, ¿Se termina? ¿Se apaga?, ¿se enfría? Sucede que en el matrimonio, tierra fértil para cultivarlo o dejarlo secar, suceden cambios que en el noviazgo no se viven o perciben de la misma manera, la pareja transita de lo extraordinario a lo ordinario, de la entrega mutua a la prisa cotidiana, del ser solo tú y yo, a ser nosotros una familia en la que existen nuevas responsabilidades, ya sea por la llegada de los hijos o por el simple hecho de habitar juntos en un hogar con nuevas formas de vivir. Todos estos cambios que se viven al pasar del noviazgo al matrimonio nos pueden hacer sentir la falta de afecto y contacto, añorando así los detalles que cultivaban la ilusión, un abrazo espontaneo, un te quiero, un halago, una mirada tierna, un beso, un lo siento, por nombrar algunas muestras de amor que toda pareja necesita para mantener viva la llama de su amor.
Resultan alarmantes las cifras de divorcio que el estado de Chihuahua presenta, según datos estadísticos del registro civil; por cada 100 matrimonios se divorciaron 58 parejas en 2014, siendo las principales causas de este resultado mutuo consentimiento e incompatibilidad de caracteres, es decir que las parejas dejaron atrás el deseo de amarse, de luchar por su unión, de perdonar, de resolver los conflictos, de ceder, de vivir con empatía, de comunicarse, de atenderse o valorarse uno al otro.
Impactante, pero cierto, no olvidemos que el matrimonio es un contrato de unión, basado en el amor, aceptación, admiración y respeto mutuo, no es fácil, pero donde impera la voluntad, el perdón y el deseo de mantener los lazos son suficientes armas para enfrentar la batalla que nos llevara a obtener la victoria en la unión familiar.

Si nuestro deseo es mantenernos juntos, viviendo felices y enamorados debemos estar atentos a resolver los desafíos que se presentan dentro del matrimonio, siempre habrá una forma de resolverlos, vale la pena intentarlo. Te ofrezco algunas recomendaciones para enfrentar los desafíos que puedes vivir con tu pareja:
1. Ya no sé si siento amor: Escucha tus emociones, recuerda cuando te enamoraste, tu primera cita, ¿Que te gustaba de él (ella)? ¿Cómo te sentiste cuando te diste cuenta que al fin habías encontrado el amor de tu vida?
2. Nuestros hijos absorben todo nuestro tiempo: Agenda un espacio donde puedas comunicarse, disfrutar su compañía y atenderse uno al otro.
3. Me siento cansado (a): Gratitud, agradece a tu pareja el esfuerzo que hace por ofrecerles bienestar familiar, desde el que contribuye económicamente como el que cuida del hogar y los hijos.
4. Debo trabajar, tengo exceso de pendientes, no tengo tiempo: Fomenta la intimidad física y emocional, ésta refuerza el vínculo que enaltece los sentimientos de amor, apego y contacto.
5. Me reprocha y me alejo: Dialogar hablando en primera persona, evita utilizar el “nunca”, “siempre”, deja las discusiones pasadas en el olvido, trata el tema en cuestión.
6. Siempre peleamos, está enojada (o) o triste: Se empático (a), trata de comprender a tu pareja, has escuchado con atención sus peticiones, cumples los compromisos acordados, evalúa esta situación antes de expresar tu molestia.
7. Deseo pasar un tiempo con mis amigas (os): Tener un poco de independencia para pasar tiempo con los amigos (as), practicar un deporte o hobbies es necesario, pero cuida que este tiempo no propicie abandono a tu familia, el equilibrio es importante.
8. Perdono, pero no olvido: Conceder al otro la posibilidad de enmendar el comportamiento equivocado requiere de voluntad, confianza y un verdadero perdón. Dense la oportunidad de asumir responsabilidades, establecer acuerdos para evitar reincidir en la conducta errática.
9. Quiere que le diga que la (lo) amo, estoy a su lado, eso es amor: Inferir el amor no es suficiente, es necesario mostrarlo, expresarlo verbalmente, sentir contacto (abrazos, caricias), comprensión, afecto.
10. No somos felices: Busca la felicidad del otro para vivir la tuya.

El Dr. John Gottman, uno de los expertos mundiales en relaciones matrimoniales, a las que ha estudiado por más de treinta años, dice que la base de un matrimonio exitoso puede resumirse en una sola palabra: amistad. Las parejas felizmente casadas se respetan, les gusta estar con el otro y quieren su FELICIDAD.
De acuerdo con los estudios sobre el divorcio, la mayoría de quienes terminan su relación dicen que sencillamente perdieron el sentido de cercanía y que no se sentían amados o apreciados. En muchos de los casos, las separaciones generan reacciones en el organismo como estrés, angustia, depresión, conflictos y enfermedades.

Fortalece tu relación, el amor impregna el cuerpo, la mente y el alma de armonía, siente, entrégate, ofrece, recibe y ama, pues amar a nuestra pareja requiere un esfuerzo consciente, es estar disponible cuando se necesite, atento y receptivo a las necesidades del otro”.

“El matrimonio es un camino juntos de un hombre y una mujer, en el que el hombre tiene la misión de ayudar a la mujer a ser mejor mujer, y la mujer tiene la misión de ayudar a su marido a ser más hombre. Esta es la misión que tienen entre ustedes. Es la reciprocidad de la diferencia”. Papa Francisco
Psicoterapeuta Mónica Holguín Félix
Master Psicoterapia Gestalt para adolescentes, adultos y parejas.


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