Category Archives: Artículos de Interes

EL MEJOR INGREDIENTE DEL MATRIMONIO: EL AMOR

Amor, palabra de cuatro letras, con un significado extenso, intenso y trascendental en la vida del ser humano, Según la Real Academia de la lengua Española el amor es un sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa y alegra generando energía para convivir y comunicarnos.
Pero… ¿Qué pasa con el amor?, ¿Se termina? ¿Se apaga?, ¿se enfría? Sucede que en el matrimonio, tierra fértil para cultivarlo o dejarlo secar, suceden cambios que en el noviazgo no se viven o perciben de la misma manera, la pareja transita de lo extraordinario a lo ordinario, de la entrega mutua a la prisa cotidiana, del ser solo tú y yo, a ser nosotros una familia en la que existen nuevas responsabilidades, ya sea por la llegada de los hijos o por el simple hecho de habitar juntos en un hogar con nuevas formas de vivir. Todos estos cambios que se viven al pasar del noviazgo al matrimonio nos pueden hacer sentir la falta de afecto y contacto, añorando así los detalles que cultivaban la ilusión, un abrazo espontaneo, un te quiero, un halago, una mirada tierna, un beso, un lo siento, por nombrar algunas muestras de amor que toda pareja necesita para mantener viva la llama de su amor.
Resultan alarmantes las cifras de divorcio que el estado de Chihuahua presenta, según datos estadísticos del registro civil; por cada 100 matrimonios se divorciaron 58 parejas en 2014, siendo las principales causas de este resultado mutuo consentimiento e incompatibilidad de caracteres, es decir que las parejas dejaron atrás el deseo de amarse, de luchar por su unión, de perdonar, de resolver los conflictos, de ceder, de vivir con empatía, de comunicarse, de atenderse o valorarse uno al otro.
Impactante, pero cierto, no olvidemos que el matrimonio es un contrato de unión, basado en el amor, aceptación, admiración y respeto mutuo, no es fácil, pero donde impera la voluntad, el perdón y el deseo de mantener los lazos son suficientes armas para enfrentar la batalla que nos llevara a obtener la victoria en la unión familiar.

Si nuestro deseo es mantenernos juntos, viviendo felices y enamorados debemos estar atentos a resolver los desafíos que se presentan dentro del matrimonio, siempre habrá una forma de resolverlos, vale la pena intentarlo. Te ofrezco algunas recomendaciones para enfrentar los desafíos que puedes vivir con tu pareja:
1. Ya no sé si siento amor: Escucha tus emociones, recuerda cuando te enamoraste, tu primera cita, ¿Que te gustaba de él (ella)? ¿Cómo te sentiste cuando te diste cuenta que al fin habías encontrado el amor de tu vida?
2. Nuestros hijos absorben todo nuestro tiempo: Agenda un espacio donde puedas comunicarse, disfrutar su compañía y atenderse uno al otro.
3. Me siento cansado (a): Gratitud, agradece a tu pareja el esfuerzo que hace por ofrecerles bienestar familiar, desde el que contribuye económicamente como el que cuida del hogar y los hijos.
4. Debo trabajar, tengo exceso de pendientes, no tengo tiempo: Fomenta la intimidad física y emocional, ésta refuerza el vínculo que enaltece los sentimientos de amor, apego y contacto.
5. Me reprocha y me alejo: Dialogar hablando en primera persona, evita utilizar el “nunca”, “siempre”, deja las discusiones pasadas en el olvido, trata el tema en cuestión.
6. Siempre peleamos, está enojada (o) o triste: Se empático (a), trata de comprender a tu pareja, has escuchado con atención sus peticiones, cumples los compromisos acordados, evalúa esta situación antes de expresar tu molestia.
7. Deseo pasar un tiempo con mis amigas (os): Tener un poco de independencia para pasar tiempo con los amigos (as), practicar un deporte o hobbies es necesario, pero cuida que este tiempo no propicie abandono a tu familia, el equilibrio es importante.
8. Perdono, pero no olvido: Conceder al otro la posibilidad de enmendar el comportamiento equivocado requiere de voluntad, confianza y un verdadero perdón. Dense la oportunidad de asumir responsabilidades, establecer acuerdos para evitar reincidir en la conducta errática.
9. Quiere que le diga que la (lo) amo, estoy a su lado, eso es amor: Inferir el amor no es suficiente, es necesario mostrarlo, expresarlo verbalmente, sentir contacto (abrazos, caricias), comprensión, afecto.
10. No somos felices: Busca la felicidad del otro para vivir la tuya.

El Dr. John Gottman, uno de los expertos mundiales en relaciones matrimoniales, a las que ha estudiado por más de treinta años, dice que la base de un matrimonio exitoso puede resumirse en una sola palabra: amistad. Las parejas felizmente casadas se respetan, les gusta estar con el otro y quieren su FELICIDAD.
De acuerdo con los estudios sobre el divorcio, la mayoría de quienes terminan su relación dicen que sencillamente perdieron el sentido de cercanía y que no se sentían amados o apreciados. En muchos de los casos, las separaciones generan reacciones en el organismo como estrés, angustia, depresión, conflictos y enfermedades.

Fortalece tu relación, el amor impregna el cuerpo, la mente y el alma de armonía, siente, entrégate, ofrece, recibe y ama, pues amar a nuestra pareja requiere un esfuerzo consciente, es estar disponible cuando se necesite, atento y receptivo a las necesidades del otro”.

“El matrimonio es un camino juntos de un hombre y una mujer, en el que el hombre tiene la misión de ayudar a la mujer a ser mejor mujer, y la mujer tiene la misión de ayudar a su marido a ser más hombre. Esta es la misión que tienen entre ustedes. Es la reciprocidad de la diferencia”. Papa Francisco
Psicoterapeuta Mónica Holguín Félix
Master Psicoterapia Gestalt para adolescentes, adultos y parejas.


Familias Sólidas y Resistentes

¿Cómo son las familias que cambian al mundo?

Todos los seres humanos, sin importar la edad, el sexo, la nacionalidad o los antecedentes sociales, tenemos un deseo innato de relacionarnos con otros. Sin estas relaciones, la vida es sosa, vacía, sin propósito y sin gozo. Nuestras relaciones nos ayudan a ser lo que somos y contribuyen enormemente a nuestra calidad de vida.

Cada hombre y cada mujer crecen y se desarrollan a partir de dos elementos fundamentales: la herencia y el ambiente. O, en palabras sencillas, a partir del barro y del alfarero. Por un lado está lo que reciben de sus padres biológicos; por otro, lo que encuentran en el mundo que les acoge, les rechaza, les ama o les desprecia.

 

Desde el momento de nuestro nacimiento, buscamos a otros y queremos seguridad—el sentimiento de sentirnos conectados con alguien, apreciados y amados-. Podemos tener esto de nuestros padres, abuelos, compañeros y otros parientes. También buscamos amistades y reafirmación de amigos, vecinos y compañeros de trabajo.

A medida que maduramos, naturalmente buscamos otras relaciones más íntimas, en las que por medio del aprendizaje, probablemente llegaremos algún día a un matrimonio lleno de amor. A partir de este comienzo, empezamos a construir nuestra propia familia y a fortalecer nuestros vínculos con nuestros hijos y más tarde, con nuestros nietos.

Relaciones fuertes, amorosas

Los lazos amorosos entre los miembros de la familia, desempeñan un componente esencial en la construcción de la familia. Con relaciones saludables, comprometidas, toda la familia es protegida y fortalecida. Cuando surgen los retos, como surgirán sin lugar a dudas, la familia sólida, trabajará unida para resolver los problemas o perseverar y resistir ante ellos.

El poder del ejemplo

Un vínculo fuerte entre los miembros de una familia, es esencial para influir de forma positiva con el ejemplo.

A continuación enumeraremos fortalezas familiares que según Family Connections, se han identificado repetidamente en una investigación acerca de lo que hace fuerte a las familias:

  1. Las familias que cambian el mundo expresan compromiso con todos sus miembros, haciendo del compartir y pasar tiempo con los miembros una prioridad definida, trabajando activamente para desarrollar relaciones familiares satisfactorias.
  2. Las familias que cambian el mundo, invierten tiempo juntos de una forma consciente y voluntaria, y disfrutan trabajando y jugando los unos con los otros.
  3. Las familias que cambian el mundo, practican una comunicación clara y cuidadosa entre sus miembros. La comunicación es el alma de las relaciones familiares. La comunicación saludable en la familia implica escucharse entre sí, tratando de entenderse, siendo respetuoso de los sentimientos y haciendo un esfuerzo claro y definido para entender las preocupaciones. Los miembros de la familia estrechan sus vínculos a medida que escuchan con cuidado y tratan de comunicarse en formas positivas y efectivas.
  4. Las familias que cambian el mundo cultivan el amor y el respeto mutuo compartiendo los logros, mostrando su aprecio y respaldo por todos sus miembros y ayudando a que los miembros de la familia se sientan bien con respecto a sí mismos.
  5. Las familias que cambian el mundo trabajan para resolver los problemas o afrontar los desafíos, esforzándose juntos y dándose entre sí una ayuda y respaldo positivos.
  6. Las familias que cambian el mundo están atentas para suplir las necesidades básicas de la familia, tales como estabilidad financiera, salud de los miembros de la familia, mantenimiento del ambiente familiar, y manejando estas necesidades lo mejor posible.
  7. Las familias que cambian el mundo comparten valores religiosos, espirituales y morales, que les dan un propósito y dirección en común. Las investigaciones acerca de las familias sólidas han encontrado de una forma consistente la importancia de valores compartidos y creencias que le dan a los miembros de la familia un sentido de identidad y propósito comunes. Tales valores pueden ser la fuente de la fortaleza de los miembros de la familia cuando la vida se torna difícil.

 

  1. Las familias que cambian al mundo están comprometidas con su entorno, cuidan el medio ambiente y participan en las actividades comunitarias que hacen la diferencia en la vida de todos los miembros de la sociedad.

 

 

Material del programa Edificar la Familia de Familia Unida A.C. Preparó: Luz Elena Rico de Garza
Consultora Familiar – Centro Familia Unida Chihuahua A.C.

PREGUNTAS Y CONSULTAS AL AUTOR:

familiaunida.chihuahua@gmail.com

 


Formar Hijos fuera de serie

¿Porque decimos que educamos hijos fuera de serie? Porque los hijos no nacen en serie. Cada uno es único e irrepetible; no puede ser remplazado por nadie. Lo que es, nadie más puede serlo, ni puede ocupar otro su lugar en la familia o en la sociedad.

Por ello debemos  revalorar la presencia de los hijos en nuestras vidas como un regalo que nos ha confiado Dios para nuestro mutuo perfeccionamiento.

El día a día de la vida familiar puede hacer perder de vista el sentido trascendente de la educación de los hijos. Lo que se forme hoy, se traducirá en pensamientos, actitudes y acciones futuras que impactarán no sólo en la vida del hijo, sino en las de muchos otros con quienes entrará en contacto a lo largo de su vida, y en las siguientes generaciones, para bien o para mal. Pensemos en nuestras propias actitudes, ¿cuántas de ellas tienen su origen en las de nuestros padres o abuelos?

¿Es verdad que un nuevo ser humano es un don para los padres y para la sociedad?

Ciertamente, el nacimiento de un hijo significa para los padres esfuerzos, nuevas cargas económicas y otros condicionamientos prácticos. Estos motivos llevan a muchos a la tentación de no desear otro hijo. Sin embargo, si nos preguntáramos si sobra alguno de nuestros hijos, o si hay alguno que hubiésemos preferido no tener, la respuesta general será: No, porque finalmente queremos a cada uno, buscado o no antes de su nacimiento. Cada hijo es un regalo, un don que enriquece a sus padres, hermanos y hermanas, y a toda la familia, independientemente de su personalidad, sus cualidades o defectos. Difícilmente unos padres se arrepienten de haber tenido un hijo, y sí hay muchos que se lamentan de no haber tenido más.

El hecho de que cada persona sea única e irrepetible no es casualidad, como no lo es la existencia. Nadie viene al mundo por casualidad, pues aun sin la intención procreadora de los padres, hubo quien sí pensó y amó a cada uno desde antes de comenzar a existir: Dios mismo.

Dios es quien infunde el espíritu de cada persona. Por puro amor, Dios dota al hombre de un alma espiritual que supera el ámbito de lo terreno y se extiende hasta lo trascendente. Somos las únicas creaturas visibles capaces de amar y de conocer a su creador. Ninguna otra creación terrena es capaz de descubrir y experimentar el amor que tuvo su creador al pensar en él y llamarlo a la existencia, ni es capaz de corresponder activamente a ese amor.

Los esposos, en su vocación de padres, viven y transmiten el amor de Dios cuando colaboran con Él en la co-creación de nuevas personas. Cuando nace un hijo se alcanza una de las metas más importantes para todo matrimonio: el amor que un día los unió, toma vida y es encarnado para siempre en una persona.

Esa persona, ese amor encarnado, es un regalo que Dios envía a los esposos para que experimenten el amor amando y, a su vez, puedan formar a ese hijo en el amor.

En la medida que se amen y enseñen a amar al hijo, en esa medida serán plenamente felices.

Dios, que es todo amor, está profundamente presente en cada uno de los hijos, pues cada uno de ellos ha sido amado de manera única, particular y personal desde la eternidad por Él, y cada uno de ellos está llamado a dar ese mismo amor.

Los padres, por tanto, deben imitar el amor gratuito de Dios, queriendo a cada hijo por sí mismo, respetando plenamente su autonomía y su originalidad.

¿Qué significa amar al hijo?

  • Decidir libremente buscar su bien auténtico.
  • Aceptarlo en su totalidad en el hoy y en el mañana.

Cada ser humano tiene una misión: vivir en plenitud, amar y ser amado y poder así ser feliz. Por la libertad podemos elegir cumplir o no esta misión.

¿Cómo podemos preparar mejor a nuestros hijos para descubrir su misión y vocación?

Por responsabilidad, no por derecho

La libertad con la que se engendró a cada hijo trae consigo la responsabilidad de educarlo y proveerle lo necesario para que sea feliz. Los padres no tienen derecho a tener un hijo, mientras que los hijos sí tienen derecho a tener unos padres que los guíen para alcanzar su realización personal.

Respetando su dignidad de persona

La dimensión espiritual es la que confiere una dignidad especial al ser humano. Cuerpo y espíritu lo constituyen como persona.

El hijo debe ser formado integralmente, lo cual implica desde las necesidades básicas hasta el desarrollo armónico de sus facultades. De esta manera los hijos podrán descubrir su identidad y misión como personas, desarrollar sus capacidades y poder así alcanzar la felicidad.

Como un servicio y no como una imposición

La educación a los hijos es un servicio, una forma de aportar al hijo, a la sociedad y contribuir al bien común.

Es una de las formas más directas de realizar el llamado de todo ser humano a buscar el bien y entregar lo mejor de sí mismo a los demás.

Como un regalo y no como una posesión

Los padres no son dueños del hijo, porque la paternidad es un don. El hijo es el obsequio de parte de Alguien que nos ama infinitamente y nos quiere hacer felices a nosotros, a través de esos hijos, y quiere hacer feliz a esos hijos a través de nosotros.

A continuación algunas sencillas recomendaciones prácticas para educar a los hijos y prepararlos para descubrir su misión.

  • Dar ejemplo de la vivencia del amor. Cuando los padres
se aman, los hijos se sienten amados.
  • Hacer sentir a cada hijo amado por nosotros, a través de la forma de hablarle, sonreírle, abrazarlo, etc.
  • Ayudar a cada hijo, con cariño y paciencia, a ir superando sus debilidades.
  • Evitar las comparaciones entre hermanos, ninguno es mejor o peor, son distintos y cada uno aporta lo que es único en él.
  • Procurar un ambiente familiar cálido, alegre y seguro para el
niño
  • Destinar espacios para compartir el tiempo con cada hijo. Realizar juntos sus a aficiones, leer un cuento antes de dormir, pedirle que ayude a preparar alguna comida, etc.
  • Fomentar sus intereses y habilidades, evitando imponer los propios gustos.
  • Buscar brindar a los hijos una educación integral, dando especial importancia a la formación de las virtudes, las cuales les ayudarán a vivir el amor y ser plenamente felices.
  • Evitar suplantar el cariño y la atención por regalos o comodidades materiales; el mejor obsequio para un hijo es el amor de sus padres.

Material del programa Edificar la Familia de Familia Unida A.C.

Preparó: Luz Elena Rico de Garza

Consultora Familiar – Centro Familia Unida Chihuahua A.C.

 

PREGUNTAS Y CONSULTAS AL AUTOR:

familiaunida.chihuahua@gmail.com


¿Autoridad y Libertad son compatibles?

En el tema de la familia, la autoridad radica siempre en los padres, ya que al transmitir la vida al hijo, adquieren el compromiso de educarles.

La autoridad es la fuerza que sirve para sostener y hacer crecer a cada hijo en su proceso de perfeccionamiento y formación para que desarrolle todas sus potencialidades. Sólo habrá verdadera autoridad cuando se ejerza con disposición de servir.

La autoridad es un derecho que compromete, pues los hijos ejercerán de manera más plena su libertad en la medida en que los padres asuman la responsabilidad de ejercer la autoridad. En otras palabras, la calidad de la autoridad de los padres determina en gran parte la capacidad de los hijos para ejercer su libertad. Tan necesaria es la autoridad del padre como la de la madre.

La autoridad se va ganando al ejercerla correctamente; es un servicio que se presta a los hijos por amor buscando el bien auténtico de cada uno.

El ejercicio de la autoridad de los padres debe encaminarse no al control de los hijos, sino a la formación de todas sus facultades para que cada uno sea capaz de ejercer su libertad en orden al amor.

Al educarlos en la libertad, los hijos irán aprendiendo a tomar sus propias decisiones, a comprometerse y a responsabilizarse de sus actos.

Ellos serán libres en la medida en que sean responsables y hayan desarrollado una conciencia recta, fundamentada en principios sólidos.

La autoridad no se da de manera espontánea; para esto es necesario vivir lo que se exige.

Libertad y autoridad

Una de las tareas más grandes de la familia es formar personas libres y responsables. Por ello, los padres han de ir entregando a sus hijos la libertad, de la que durante algún tiempo son tutores.

En la vida familiar existen reglas que ayudan a mantener la armonía. Es mejor tener pocas reglas pero hacerlas cumplir; los padres son los encargados de exigir este cumplimiento con su ejemplo y autoridad.

Cada norma debe existir en función de un fin: formación de hábitos, convivencia armónica, formación de virtudes, organización, etc., y puede variar conforme los hijos o las circunstancias; lo que no puede cambiar es el principio que las sustenta. Por ejemplo, una norma es que los niños se duermen a las ocho; detrás de esto, está la formación en el orden y la necesidad de un tiempo de descanso. Cuando los niños crecen, el horario se puede ampliar, pero el principio permanece

 La libertad y la participación

La participación de los hijos es indispensable en la formación de la libertad. Esto supone que los niños opinen, decidan y colaboren. Cuando una persona acepta participar, se responsabiliza y sabe que se compromete a ser consecuente con su opinión, a realizar lo decidido y a poner esfuerzo en el logro de una tarea común. Para que esto sea realmente efectivo los padres deben orientar la participación, propiciando la iniciativa, pero a la vez coordinando y enfocando las decisiones y acciones hacia el bien de los hijos.

Libertad y responsabilidad

Ser libre es ser capaz de asumir las consecuencias de las propias acciones, es decir, ser responsable. Un niño no podría pagar la entrada al cine de todos sus amigos si no obtuviera el dinero de sus padres, por lo tanto, no es libre de invitarlos aunque quisiera.

Por lo tanto, formar hijos responsables debe ser una prioridad, pues sólo así serán auténticamente libres. Esto tiene implicaciones serias, pues sólo quien es libre es capaz de amar, y sólo es feliz quien ama.

La formación de la libertad es un proceso gradual; ésta se irá ampliando según la responsabilidad que los niños vayan desarrollando de acuerdo a su edad.

El ascendiente se refiere a la imagen que el hijo tiene de los padres. Para un niño es importante admirar a sus padres, porque ellos son quienes le dan seguridad y se convierten en modelos de comportamiento. No se trata de ser admirado sólo por reconocimiento, sino porque esto ayuda en la formación de los hijos.

Unos papás cercanos a sus hijos, sinceramente interesados en ellos, tendrán ascendiente, sobre todo si el niño percibe una alianza fuerte entre ambos padres.

Los padres necesitan saber que son capaces de ejercer su autoridad por amor a los hijos como un servicio en su formación. Aún reconociendo esto, algunos padres de familia pueden encontrarse con algunas dificultades en el ejercicio de la autoridad. A continuación se mencionan algunas de las más comunes.

LIMITACIONES DE LOS PADRES EN EL EJERCICIO DE LA AUTORIDAD

Pasividad

  • Falta de serenidad, firmeza, constancia y poca resistencia a la frustración.
  • Inseguridad en la toma de decisiones y la exigencia.
  • Falta de confianza en ser obedecido.
  • Actitud conformista.

Ignorancia:

  • No saber qué es la autoridad ni como ejercerla.
  • Creer que se tiene que ser autoritario, o por el contrario que los hijos se van a traumar si se les exige.
  • Creer que al ejercer la autoridad se puede perder el cariño de los hijos.

Incongruencia:

  • Discrepancia entre lo que se dice y lo que se hace. Esta es la limitación más frecuente y que más afecta la autoridad de los padres.

Miedo:

  • Temor a ir contracorriente y ser mal visto por los demás.
  • Temor al rechazo de los hijos o a perder su amor.
  • Temor a la exigencia y responsabilidad personal que implica pedir algo a los hijos.

CÓMO COMPENSAR ESTAS LIMITACIONES:

Ante la Pasividad:

  • Vivir la virtud de la fortaleza para resistir ante situaciones difíciles (un hijo que te reta por ejemplo).
  • Actuar con serenidad y conservar la calma.
  • Dar mas tiempo a la reflexión y al análisis de las acciones de nuestros hijos para poder tomar mejores decisiones (en otras palabras no explotar con ira sino conservar la calma y aprovechar los momentos de calma para educar).

Ante la Ignorancia:

  • Constante preparación.
  • Conocer las etapas que están viviendo nuestros hijos para ejercer más eficazmente la autoridad.
  • Conocer a cada hijo de manera personal.
  • Pedir ayuda especializada. Los cursos y programas de Familia Unida son herramientas excelentes en estos temas.

Ante la Incongruencia:

  • Vivir lo que se exige a los hijos.
  • Dar ejemplo de las palabras y los principios que se predican.

Ante el miedo:

  • Reconocer que no somos perfectos, sin embargo se puede ser ejemplo de esfuerzo constante por vencer los propios defectos.
  • Saber que el ejercicio de la autoridad es un bien para los hijos.
  • Tener fundamento de las propias creencias para combatir la opinión de la sociedad, y dar a los hijos razones de nuestras convicciones.

El ejercer la autoridad es un derecho y una obligación de los padres, cuya finalidad es guiar al hijo. Ante esta responsabilidad, es necesario que ésta este orientada al desarrollo armónico de sus facultades; formar su corazón, su voluntad y su inteligencia respetando y reconociendo su dignidad.

La educación no es sólo para el presente, sino que trasciende el tiempo. Si hoy ejercemos nuestra autoridad de manera eficaz como un servicio motivado por el amor que les tenemos a nuestros hijos, ellos alcanzarán la madurez y su libertad estará orientada al amor, a la verdad y al bien, lo que les dará la posibilidad de realizarse como personas y de influir positivamente en su entorno. Hoy más que nunca, el mundo necesita personas que vivan la auténtica libertad, y para lograrlo nuestros hijos requieren de nuestra autoridad.

Algunos consejos para ejercer la autoridad con eficacia:

  • Establecer claramente las reglas de nuestra familia. Buscar que todos las entiendan, las acepten y las cumplan, incluyendo en primer lugar a los padres.
  • Exigirse a sí mismo en lo que comprensivamente se quiere exigir a los otros.
  • Ponerse de acuerdo con el cónyuge, dialogar las diferencias en privado, pero siempre mostrarse unidos y apoyarse mutuamente frente a los hijos; mandar claramente el mensaje que la autoridad son ambos. Evitar aliarse con los hijos en contra del cónyuge: “Sí puedes hacer esto, pero no le cuentes a tu papá”, “Sí te lo compro, pero que no se entere tu mamá”.
  • Fomentar la participación activa de los hijos; involucrarlos en la toma de decisiones, en las tareas del hogar, hacerlos que se sientan parte. Esto ayudará a que se comprometan más.
  • Conservar una actitud optimista, saber resistir frente a las dificultades y las frustraciones.
  • Destacar siempre, en primer lugar, lo positivo.
  • No olvidar que el ejercicio de la autoridad educativa requiere un clima de confianza, que no excluye la firmeza.
  • No claudicar. El secreto de la autoridad está en la constancia y la consistencia.
Adaptar los derechos y las obligaciones según la edad y el grado de madurez.
  • Al corregir, hacer referencia a los actos del hijo y no a su persona, “el haber dicho mentiras estuvo mal” en vez de “eres un mentiroso”.
  • Evitar acumular amenazas; la autoridad se gasta cuando éstas se suman. Si no se van a cumplir, es mejor no hacerlas. Limitar el número de exigencias y reglas, para que las que existan se conozcan perfectamente y se hagan cumplir. Cumplir las promesas hechas. Los premios y castigos deben de ser proporcionados a la acción cometida.
  • Pensar antes de sancionar, y luego ser firmes, sin dejar de ser flexibles. Evitar los castigos corporales.
Advertir o establecer con anterioridad las consecuencias de no respetar las reglas.
Explicar claramente al hijo porqué se le ha sancionado y asegurarse que entienda lo que hizo mal y porqué está mal.

Material del programa Edificar la Familia de Familia Unida A.C. Preparó: Luz Elena Rico de Garza
Consultora Familiar – Centro Familia Unida Chihuahua A.C.

PREGUNTAS Y CONSULTAS AL AUTOR:

familiaunida.chihuahua@gmail.com


Ser Libres para ser Felices

La felicidad es el destino del hombre; podemos ver cómo las diferentes actividades que realizamos todos los días buscan alcanzar la tan anhelada felicidad.

La verdadera felicidad es aquella que surge de la libertad que busca la verdad.

 

Pero ¿qué es la libertad?

La libertad es la facultad para elegir entre lo bueno y lo mejor. No para elegir entre lo bueno y lo malo, ya que lo malo no es una opción propia de la libertad que por naturaleza busca siempre el bien y la verdad.

 

Cuando tu eliges el mal, lo eliges porque te confundes, piensas que has elegido un bien. Después te das cuenta que aunque en un inicio aquello que has elegido te brinda una gratificación, ésta termina después de un determinado tiempo, es decir, no es capaz de darte la felicidad que esperabas.

 

El bien objetivo, no siempre coincide con aquello que la sociedad, los medios de comunicación o la experiencia personal nos presenta como “bueno”, en ocasiones éstas propuestas pueden ser muy atractivas, pero la voluntad es quien debe decidir con la ayuda de la inteligencia aquello que es un bien verdadero para la persona y orientar su actuar para alcanzarlo. De ésta manera podrá ser feliz.

 

Cuando pensamos en la libertad humana, surgen varios interrogantes: ¿es libre aquel que opta por dañar o perjudicar al prójimo? ¿Es libre aquel que engaña a su cónyuge porque cree que es libre de hacerlo? ¿Es libre quiñen daña a su cuerpo?

 

La realidad es que la libertad humana es una “libertad limitada” por nuestra naturaleza.

La verdadera libertad se ejerce y actúa plenamente cuando se elige entre dos bienes el que es superior, llegando finalmente a Dios.

 

La libertad encuentra su máxima expresión en nuestra capacidad de elegir el bien de los demás; en eso consiste el amor, por ello sólo es capaz de amar quién es libre.

 

La libertad en su expresión más plena y más profunda, nos impulsa a donarnos a nosotros mismos a favor de los demás.

 

¿Porque decimos que la libertad de la persona es una “libertad limitada”?, porque el hombre tiene un modo de ser propio; la naturaleza humana.

Hay conductas favorables que perfeccionan ésta naturaleza y otras desfavorables que la perjudican. Lo que mas nos perfecciona, es amar, porque estamos hechos para ello, y al cumplir nuestra misión (para lo que fuimos creados) nos realizamos y somos más felices. Por otro lado cuando vivimos encerrados en nosotros mismos y en nuestro egoísmo, nos perdemos la enriquecedora experiencia de compartir con los demás y esto va creando amargura e insatisfacción, porque actuamos contra aquello para lo que fuimos creados.

La raíz de la naturaleza y dignidad humana dan la pauta para saber si algo es bueno; además posibilita a la persona a la toma de decisiones inteligentes, buenas para sí misma y para los demás.

Sin embargo en la naturaleza humana existe una tendencia hacia el egoísmo, que no significa que sea imposible de superar sino que es difícil y se puede lograr si se ponen los medios necesarios.

 

Pero también la libertad humana está limitada por la ley natural, inscrita por el Creador en el corazón de todo hombre, es la participación de la sabiduría y la bondad de Dios y expresa el sentido moral originario que permite a la persona discernir entre el bien y el mal.

 

La fórmula fundamental de ésta ley natural inscrita en la conciencia de todo hombre es: Haz el bien y evita el mal y es una formula clara presente en todas las personas. Se llama ley natural porque es propia de la naturaleza humana.

 

La ley natural es como una balanza espiritual interior, con la que se puede medir el bien y el mal. Su motor es la conciencia que ayuda a regular los actos por medio de la razón.

 

Todas las personas tenemos dos facultades espirituales que nos distinguen del resto de las creaturas; estas son la inteligencia y la voluntad.

La inteligencia nos capacita para buscar la verdad, la realidad objetiva de las cosas. Esta actúa a través de la reflexión, el razonamiento y la contemplación, la inteligencia nunca se satisface plenamente porque siempre busca saber y conocer más.

La voluntad es la facultad de buscar y hacer el bien.

Cuando la inteligencia ve la verdad y el bien en algo, la voluntad nos mueve a alcanzarlo y a esforzarnos para lograrlo.

 

La voluntad es la columna vertebral del carácter del hombre y el motor para alcanzar las metas más valiosas de la vida.

 

Nuestra libertad necesita energía y alimento, como el hábito de elegir e inclinar nuestra voluntad al bien en las pequeñas y grandes decisiones diarias.

 

Si sustituimos la inteligencia y la voluntad por nuestras emociones y nuestras sensaciones, lo que dicta la moda y otros factores externos, la libertad se va debilitando.

 

Nuestra libertad está orientada al amor, esa es su razón de ser, y en la medida que amamos, somos felices. Por ello la felicidad es el fruto de la libertad.

 

Siendo la libertad un deseo infinito del hombre, sólo puedes encontrarla en un objeto infinito, por lo tanto la felicidad ultima del hombre está en Dios.

 

La riqueza material no garantiza la felicidad.

La felicidad no está en las cosas exteriores, sino en la vivencia del Amor.

El amor no solo nos obliga a pensar en el “tu”, sino que nos lleva a vivir para hacer feliz a la persona que amamos; ésta es la clave de éxito en una relación y en la vida misma.

 

Muchas cosas materiales y limitadas nos pueden dar placer y cierta satisfacción, pero por más satisfacción y placer, por mas cantidad de cosas que poseamos, nuestro ser se queda hambriento de más y más.

Si la felicidad tuviera alguna relación con las cosas materiales, sería bastante fácil ser feliz.

Sin embargo todos conocemos personas que han acumulado grandes cantidades de riquezas y siguen siendo infelices. En contraste conocemos hombres y mujeres que poseen pocas cosas y poca riqueza y son personas muy felices.

 

Hemos reflexionado que todos los hombres queremos ser felices, y que la auténtica felicidad se consigue a través del ejercicio de nuestra libertad. A continuación te presento algunas propuestas para alcanzar la verdadera felicidad:

 

  • Una ordenación correcta de los valores, anclando el interés en lo que no se acaba, que perdura, quién pone su felicidad en lo pasajero, que se confundirá con la alegría, más que con el gozo profundo de la felicidad.
  • Elegir libre y responsablemente y ser congruente. Más que palabras, más que el deseo o la intención, una vida congruente es la mejor manera de ser feliz.
  • Responsabilidad plena y determinación, examinar a fondo nuestro actos, porque hacemos lo que hacemos, analizar nuestro estilo de vida, identificar grietas que vayan apareciendo y si es necesario, volver a colocar los cimientos.
  • Una voluntad firme; no basta querer ser feliz, es necesario orientar toda nuestra vida a serlo. Y como en todo ideal y objetivo grande en la vida, alcanzar la felicidad como fruto de nuestra libertad no será algo mágico, sino la empresa más difícil, el camino más arduo, pero el único que le da sentido a la existencia.

 

La felicidad del hombre no es algo mágico, no es un regalo que nos ofrece alguien, no se compra, no está en las cosas, en lo pasajero o en los placeres; no es algo que se encuentra y se posee de una vez y para siempre, la felicidad del hombre es dinámica y se experimenta en la medida en que se ama. Amor y felicidad son una misma realidad.

 

La felicidad es el fruto de elegir libremente, vivir el amor a Dios y al prójimo.

 

 

Material del programa Edificar la Familia de Familia Unida A.C. Preparó: Luz Elena Rico de Garza
Consultora Familiar – Centro Familia Unida Chihuahua A.C.

PREGUNTAS Y CONSULTAS AL AUTOR:

familiaunida.chihuahua@gmail.com


El adulto del mañana se forma hoy.

Cuando una arquitecto quiere construir una casa de un piso, sabe que los cimientos no serán muy profundos, pero cuando lo que quiere es construir un edificio de 20 pisos, sabe que tiene que los cimientos deberán ser tan profundos como lo alto del edificio.

Algo similar ocurre a la hora de educar y formar a los hijos. Si se quiere formar a los hijos integralmente, es necesario poner muy buenos y sólidos cimientos. Esto supone conocer bien el carácter, las cualidades y debilidades de cada hijo, hacer un plan concreto para cada uno y poner todos los medios al alcance para desde los primeros años, cimentar bien al hombre o mujer que cada hijo debe llegar a ser.

Formar integralmente es formar de manera armónica y jerarquizada todas las facultades y capacidades de la persona; espíritu, inteligencia, voluntad, sensibilidad, afectividad y cuerpo; promoviendo los auténticos valores humanos.

La formación integral se traduce en cuatro áreas: humana, intelectual, espiritual y social. Estas áreas de formación se relacionan entre sí, de tal manera que un deficiente desarrollo en una de ellas afecta el desarrollo de las demás e impide formar integralmente a la persona.

Es importante empezar desde que son pequeños, aunque nunca es tarde para mejorar y formar las virtudes, estas son algunas recomendaciones de cómo formar a los hijos integralmente entre los 4 y los 7 años.

Para formar la Voluntad:
• Formar en el orden ( que recojan sus juguetes)
• Enseñarle a esperar por lo que quiere
• Permitirle enfrentar las pequeñas contrariedades que se le presente (si otro niño no le quiere prestar un juguete, debe aceptarlo).

Para formar la Conciencia:
• Enseñarle a distinguir entre el bien y el mal y que poco a poco aprenda a elegir el bien por convicción (no coacción) y por amor.

Para formar el Cuerpo:
• Hacer deporte
• Formar hábitos de higiene y alimentación.

Formar los Sentimientos:
• Enseñar a actuar por convicción sin importar el esfuerzo que suponga o las ganas de hacer las cosas o no, para lo cual es importante formar el corazón del niño, motivándolo para que aprenda a gustar del bien.

Finalmente, preguntarle como ¿se siente después de hacer algo bien aunque no tuviera ganas de hacerlo? Que reflexione y aprenda a reconocer el sentimiento de satisfacción que genera obrar bien.

La formación humana tiene como objetivo central la madurez de acuerdo a su edad.
La formación intelectual es desarrollar su creatividad y encauzar su curiosidad hacia la observación, memoria y otras habilidades intelectuales incluyendo la capacidad de reflexión. Esta se desarrolla principalmente en la escuela.
La formación espiritual, lograr que el niño descubra su dimensión trascendente, su capacidad de amar y que experimente el amor de Dios. Para esto hay que ayudar a los hijos a descubrir el amor de Dios en las realidades cotidianas, principalmente a través del amor de sus padres. Hay que enseñarles a hablar con Dios con espontaneidad, confianza y sencillez.
La formación en el área social, descubrir que no es una isla, sino que vive en una comunidad donde todos tienen necesidades y talentos que poner al servicio de los demás.

La educación de nuestros hijos debe tender a desarrollar la capacidad de amar. Esto se logra a través del ejemplo pero también hay que formar hábitos y virtudes que les ayuden a salir de ellos mismos para ayudar a otros.
Es indispensable para poder educar integralmente que los formadores (padres, abuelos, maestros) conozcan a cada hijo sus cualidades y limitaciones, su carácter y temperamento, no se puede educar sin comprender y exigir a cada uno de acuerdo a su forma de ser, al momento por el que está pasando, sus necesidades específicas y sobre todo amando a cada uno de manera incondicional.

No se puede educar a distancia, hay que estar cercano y accesible, convivir, estar presente, participar en sus actividades y sobre todo estar dispuesto a escucharles y pasar tiempo con ellos.

Es importante saber ser firme en el fondo pero suave en la forma; esto es transmitir los principios de forma consistente, no ceder a circunstancias o caprichos, pero cuidando siempre la calidez, suavidad y motivación al comunicarlos. Hay que hacer un esfuerzo por evitar que el orgullo, la impaciencia o el cansancio determinen nuestra relación con los hijos.

Todo momento de convivencia familiar es una oportunidad para educar. En algunas ocasiones convendrá reconocer y alabar lo bien que lo ha hecho, en otras hará falta hacerles ver cuando se equivocan. Unos momentos son propicios para poner un reto delante, otros sin embargo habrá que ser prudentes y proponerles metas sencillas de alcanzar.

Cuando sea necesario hay que llamar la atención seriamente; otras veces por ejemplo, en un momento de tensión o agobio, lo más acertado será proponer un descanso y entretenimiento que rompa la tensión del momento y facilite la comunicación.

La formación es un largo proceso y sus frutos no son de corto plazo. Puede requerir meses e incluso años formar un aspecto particular de cada hijo, lo importante es no perder de vista la meta para no desanimarse en el día a día. No se vale rendirse.

Cuando dudemos sobre una acción, permiso o consecuencia, conviene hacerse esta pregunta: ¿esto le ayuda a ser mejor persona?

Muchas veces se planean infinidad de proyectos como unas vacaciones, un negocio, etc. De igual manera es necesario hacer un alto en el camino y tener un proyecto familiar sencillo que incluya un programa o plan de formación para cada uno de los hijos.

A través de acciones que vayan buscando el verdadero bien de los hijos y el amor incondicional y la cercanía de sus padres o formadores, los hijos podrán recibir la ayuda y formación que les permitirá convertirse en hombres y mujeres íntegros, esto es desarrollar todas sus capacidades y potencialidades hasta convertirse en personas sanas y felices.

Algunas acciones concretas que ayudan en la formación integral:
1. Enseñar a pensar, por ejemplo; cuando tenga una duda o te pregunte que hago, regresarle la pregunta y decirle “tú ¿qué piensas?” esto desarrollará en el/ella la confianza en su propia intuición.
2. Leer cuentos o historias de personas dignas de admiración despierta en ellos la ilusión de imitar esos modelo.
3. Inculcar el amor a la verdad y no tolerar las mentiras.
4. Cultivar el amor por la belleza, la naturaleza, la música, motivarlos a descubrir la belleza a su al derredor.
5. Desarrollar habilidades de pensamiento a través del juego.
6. Evitar la sobreprotección y permitirles hacer por si mismos lo que son capaces de acuerdo a su edad.
7. Ser consistentes en enseñarles a distinguir entre el bien y el mal, así aprenderá a elegir el bien por convicción y por amor.
8. Ayudarles a identificar sus sentimientos y emociones y expresarlas en un ambiente de respeto.
9. Motivarles a esforzarse en lo que hacen, especialmente aquello que mas les cuesta.
10. Promover la convivencia con otros niños de su edad y de sus mismos valores.
11. Cuidar el trato, no permitir faltas de respeto, mostrarles con el ejemplo como debe tratarse a los demás.
Material del programa Edificar la Familia de Familia Unida A.C.
Preparó: Luz Elena Rico de Garza
Consultora Familiar – Centro Familia Unida Chihuahua A.C.
Próxima Semana:
Nuestra Familia, el lugar desde donde podemos cambiar el mundo.


CREADOS PARA AMAR Y SER AMADOS

¿Cual es el sentido de lo que somos y lo que hacemos? ¿Para qué existimos? ¿Que nos mueve a levantarnos por la mañana y hacer lo que hacemos? ¿Cómo podemos ser felices?
Las personas fuimos creadas para amar y ser amadas, de ahí nacen todos nuestros anhelos más profundos y también desafortunadamente, cuando esta necesidad no es satisfecha, da origen a las más grandes tragedias humanas.

El término amor se ha convertido hoy en una de las palabras más utilizadas y también de las que más se abusa, a la cual damos significados totalmente diferentes.
El significado del amor puede ir de lo sexual a lo espiritual, de lo interesado a lo desinteresado, de la codicia a la caridad. En suma, con la palabra amor designamos actitudes y comportamientos no sólo muy distintos, sino, a veces, incluso incompatibles (amor al dinero, amor al pobre). En toda esta multiplicidad de significados destaca, como modelo por excelencia, el amor entre el hombre y la mujer.
Este amor hay que calificarlo de interpersonal y es el que verdaderamente nos interesa. En este amor intervienen todas las dimensiones de la persona y en él «se le abre al ser humano una promesa de felicidad que parece irresistible, en comparación del cual palidecen, a primera vista, todos los demás tipos de amor».
En realidad, el amor, sobre todo el interpersonal, es la esencia de lo humano. El ser humano es un ser hecho para el amor.
El amor nace con nosotros. Todos nacemos como seres hechos para el amor. La prueba de que nacemos para el amor está en la necesidad que todos tenemos de superar la soledad. La necesidad del amor nace del sentimiento innato de separación y del deseo de superarlo mediante una experiencia de unión.
Dicho de una forma muy sencilla: todos sentimos que nos falta algo, no sabemos el qué, pero buscamos eso que nos falta. El niño, en cuanto deja el seno materno, siente su falta, y por eso busca la piel y los pechos de la madre. Todos, en muchos momentos de la vida, aún estando rodeados de gente, sentimos una angustiosa sensación de soledad. Y, para huir de ella, buscamos esa mano amiga que nos haga sentir acompañados. Nos falta, como dice la sabiduría popular, nuestra «media naranja».
Por otra parte, el hombre tampoco puede vivir exclusivamente de un amor oblativo y desinteresado. «No puede dar únicamente y siempre, también debe recibir. Quien quiere dar amor, debe a su vez recibirlo como don»
Ahora bien, si el amor solamente es un gusto, una sensación agradable y placentera, está claro que no puedo amar a quien no me gusta. El amor como sentimiento es limitado. Tampoco es constante ni duradero, ni siquiera es fácil, como lo prueba la gran cantidad de divorcios y separaciones.
En el amor como sentimiento deja de ser verdad eso de que el amor todo lo puede.
La comprensión del amor como sentimiento es insuficiente. En realidad, el amor (incluso a niveles humanos) es una actitud, resultado de una capacidad que exige aprendizaje.
Si el amor es una capacidad, la cuestión ya no es encontrar alguien que me ame o que me guste, sino poner en práctica mi capacidad de amar (aprender a amar).
Más que una cuestión de a quién amar, el amor es una actitud, una orientación del carácter, un ejercitar una facultad, una expresión de mi vida. Cierto, cuando yo amo, puede entonces ocurrir la maravilla de despertar en el otro el amor, y de ser también yo amado. Hay un lazo muy estrecho entre el desarrollo de la capacidad de amar y el encontrar alguien a quién amar.
Así ocurre, en el caso ideal, en el amor de la madre por su hijo. El niño es ante todo objeto de un amor gratuito. Él es, en primer lugar, amado. Y amado incondicionalmente. Poco a poco, este amor primero e incondicional, despierta en el niño la capacidad de amar, de responder a su vez a este amor. Y de pasar de una primera etapa en la que la madre es absolutamente necesaria, a una etapa más madura en la que el niño trata de complacer a su madre y de «ganarse» su amor.
Preguntémonos entonces si en la sociedad actual estamos logrando formar en nosotros mismos y modelar para nuestros hijos esta capacidad o facultad que les ayudará a ser personas plenas y felices.
Las personas solo alcanzamos la felicidad cuando amamos y somos amadas, el amor es un acto de la voluntad, yo amo cuando decido amar, y esto requiere una educación del carácter y libertad de las tendencias egoístas innatas en el ser humano.
6 pasos para Educar para el Amor.
1. Dar oportunidades a los hijos para pensar en los demás; no centrarse en ellos,
2. Ilusionarles en grandes ideales (podrían ser bibliotecas ambulantes, pero sin ideales no serían nada);
3. Tener dominio personal (que no es represión sino ordenar las fuerzas internas hacia lo que me hace humano);
4. Enseñarles a perdonar y a pedir perdón de corazón, pues el perdón es un ingrediente indispensable del amor.
5. Formar las virtudes humanas: sinceridad, fortaleza, sobriedad, orden, etc.
Todo esto será educar para el amor.Pués en el amor se es feliz cuando se va a dar y no a buscar.

Para preguntas al autor o a Familia Unida enviar correo a:
familiaunida.chihuahua@gmail.com

highlights:
*El significado de amor por excelencia es el amor entre hombre y mujer
*Si el amor es una capacidad, la cuestión ya no es encontrar alguien que me ame o que me guste, sino poner en práctica mi capacidad de amar (aprender a amar).

Por: Luz Elena Garza
orientadora familiar de Familia Unida.

Fuentes:
https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2275952.pdf
http://es.catholic.net/op/articulos/3550/cat/213/educacion-para-el-amor.html


  • -

La juventud tiene carácter y proyectos.

Te BUSCO a ti joven… hacia dónde vas?

Te has preguntado alguna vez: quien eres, de dónde vienes o hacia dónde vas?
Tú, como miles de jóvenes dándose cuenta de ello o no, tienen ésas inquietudes…
Además algunas agravantes, pues te sientes inseguro, indeciso, no conocen claramente tus cualidades o te detienen mucho en sus defectos.
Esas son cuestiones propias de tu edad, pero si te detienes un poco a pensar en las preguntas del inicio, seguramente que surgirá respuesta. Eres un “proyecto interesante” que ir descubriendo sobre tu fututo y tu vida.
Existen momentos “importantes” en la vida de todo ser humano…algunos los escogemos y otros no. A todos se nos presentan posibilidades de conocer y aprender de un mundo nuevo y maravilloso que conforme avanzan los años se va presentado ante nuestros ojos.
Un momento importante en tu etapa, podría ser la elección de tu carrera, pues de ella se desarrollaran el trabajo y servicio de los siguientes años, cuales amistades conservar, que pasatiempos y deporte practicar, etc Saber cuál es tu vocación y resolver para que fuiste llamado a vivir, cuál es el sentido de tu vida!
El tema de hoy es preguntarte sobre las grandes oportunidades que tienes como joven de crear y formar proyectos personales en tu vida.
Te hablo a ti, joven: tienes un proyecto! De los que te quiero hablar son de aquellos que te permiten conocerte y realizarte, formarte y hacerte mejor persona para ti y para los demás, proyectos donde te superes, donde cumplas planes, metas, anhelos, proyectos donde seas pleno al servir y ayudar, donde recibas gratificantes momentos al actuar, donde te realizas de manera integral, es decir, todas tus potencias no solo físicas, emocionales, intelectuales sino hasta las espirituales.
Tus planes pueden ser a corto plazo o grande plazo, algunos requieren de mayor esfuerzo, pero has de reconocer SIEMPRE , hacia dónde te diriges!
Toda decisión implica renuncia a otras posibilidades y esto puede generar también situaciones de conflicto, pero es normal, apuesta por la mejor.
Algunas Ideas que te pueden servir:
Descubre para que eres bueno…ahí sabrás mas sobre tu pasión y tu profesión.
Descubre que es lo que realmente AMAS…ahí encontraras tu misión.
Piensa en lo que el mundo necesita…ahí estará tu vocación
Piensa a futuro a que vas a dedicarte…ahí está tu profesión.
Se vale rectificar…
El crecimiento y desarrollo de toda tu persona debes cuidarlo y orientarlo para el bien, donde tu dignidad se vea protegida para que tus proyecto y elecciones conformen una vida que haga de la sociedad, una sociedad mejor, más justa y valiosa.
Y tú…que piensas de esto?

 

Por Ana Pérez


LA IMPORTANCIA DEL APEGO EN LA INFANCIA

DEFINICIÓN DE APEGO.

 Es el lazo emocional que desarrolla el niño con sus padres (o cuidadores).

Le proporciona la seguridad emocional indispensable para el desarrollo de sus habilidades psicológicas y sociales.

 proporciona la seguridad emocional del niño: ser aceptado incondicionalmente, protegido. Las relaciones tempranas con la familia especialmente con los padres influyen de manera decisiva en la personalidad.

 Si un bebé percibe que sus padres están disponibles para satisfacer sus necesidades se sentirá seguro.

Características:

 La actitud que nosotros tengamos acerca de uno mismo, será la referencia que se tiene acerca de la valoración que se tenga de sí mismo.

 Por lo tanto, será la manera en que el acercamiento se dará: con temor, reserva, enojo, valor, compromiso, amor, etc.

¿De dónde surge el apego?

 Surge de nuestra memoria. Desde pequeños hemos tenido experiencias, que nos han llevado a tener una autoestima alta o baja, y a una mayor o

menor confianza en las otras personas.

 Poco a poco nos vamos formando una idea acerca de nosotros mismos (autoestima) y acerca de los demás (confianza interpersonal).

Recomendaciones.

 Las actividades, experiencias o juegos deben promover e impulsar su desarrollo.

 Juegos según la edad: los progresos en sus conductas, las necesidades y el interés que el menor expresa, será lo que nos dirá cómo seleccionar y

organizarlas.

 El ambiente dentro de casa: tranquilo, sereno y alegre, con cierto espacio, ventilado, libre de corrientes de aire, con luz natural suficiente, arreglado con sencillez y orden, de acuerdo a las necesidades del niño.

 Los materiales deben ser atractivos: de diversas formas y de colores brillantes, lavables, resistentes, de fácil manejo. Los objetos no peligrosos o

tóxicos, juguetes de acuerdo a su edad y madurez, mostrarlos uno a uno, alternándolos para que siempre le resulten novedosos.

 Demuestra tranquilidad, interés, motivación y alegría (los niños perciben muy bien las reacciones afectivas y los estados de ánimo de las personas).

 El momento ideal: cuando el (la) niño(a) está despierto(a), tranquilo(a), alerta y sano. Aprovechen las situaciones cuando se le alimenta, se le

baña, se le induce a dormir, se le cambia y se juega con él.

 La idea es que la situación se convierta en juego; disfrute con sus hijos(as) al estar conscientes y teniendo claro, que estamos estimulando la

inteligencia emocional del niño y ayudando a que se desarrollen todas sus capacidades a través del amor.

 Practicar ritmo, reciprocidad y adiestramiento.

PROMOVER EL APEGO Y EL DESARROLLO CEREBRAL DEL NIÑ@.

 El juego con los cinco sentidos, las pláticas distendidas y cantar, son interacciones que deben ser parte de la vida diaria.

 La música, la lectura y los juguetes, deben ser apropiados para el nivel del desarrollo del niño(a) y con el objetivo de estimularlo.

 El contacto cara-cara, combinado con gestos recíprocos y descripciones de las cosas y sentimientos mejoran el aprendizaje y la confianza.

 Coge en brazos y toca a tu niño(a) tanto como sea posible.

 Disfruta de tu hijo(a), concédete descansos. Pide ayuda y apoyo a terceros.

 Se claro y congruente con las normas. Los niños(as) necesitan estructuración y rutinas.

 Proporciona alabanzas orientadas a la acción (buen trabajo) más que exageradas alabanzas globales (eres fantástico).

 Considera la disciplina como una oportunidad de aprender para tu hijo(a) y no como un castigo (cerca, tiempo). El objetivo es crear conciencia de las consecuencias al tomar decisiones.

 Conserva tu sentido del humor y confía en que las cosas mejorarán con el Repite estos ejercicios y/o actividades las veces que lo creas necesario.

Hazlos en el momento que consideres más adecuado para tí y para tu hijo(a). No te angusties si tu hijo(a) inicialmente no colabora… inténtalo de nuevo, un poco Finalmente: hay muchas formas de expresar amor a tu hijo(a), si no es un ejercicio, puede ser una actividad o un juego.

apegado

 

Conclusión.
Los niños tienen la necesidad de ser cuidados y amados; por lo que requieren:
 Apoyo, atención, descanso, apego, consuelo, cobijo, amor.

 

Por Abril Gutierrez

 


CRISIS MATRIMONIAL

1

Cuando nos casamos jamás imaginamos que nuestro matrimonio pudiera tener problemas serios, sin embrago, se estima que entre los 3 y 7 años de casados la mayoría de los matrimonios entran en una fuerte crisis matrimonial y es en este momento que creemos que es el fin del matrimonio porque suponemos que nadie más ha pasado por una situación similar sin terminar en divorcio.

 

 

 

 

 

 

LAS OPCIONES

Cuando tu matrimonio ha entrado en una crisis tus opciones son:

1.-Divorciarte.

2

Firmar papeles, pelearse la custodia de los niños, la casa, la manutención, etc, enfrentar un cambio de vida radical, adaptarse, ver sufrir a los hijos, y si estás casado por la iglesia, no podrás volver a casarte o a estar con alguien más sin alejarte de la comunión. Pregunta testimonios de los divorciados y de sus hijos. Que te cuenten todas las ventajas y desventajas del divorcio. Sin ocultar nada.

 

 

 

2.-Volver a lo mismo

Cuando le hablo a una pareja separada o a punto de separarse  de la opción de  volver a intentarlo, no pueden ni siquiera encontrar una razón válida para volver a “soportar” lo mismo. Obviamente nadie quiere seguir “amarrado” de por vida a un “hogar” donde regresar a casa significa encontrar una mala cara, una mala contestación, gritos, pleitos y cero muestras de estima, cariño, respeto, y mucho menos amor.

En el caso de las infidelidades, todos merecemos respeto y por nuestro valor, no podemos volver y  permitir que nos sigan lastimando con una relación extra marital. Sin embargo recuerda que se vale arrepentirse y se vale perdonar, pero solo se perdona al arrepentido.

3.- Volver a intentarlo. 

3En realidad cuando sugiero “volver a intentarlo” no me refiero a volver a lo mismo, me refiero a volver al plan inicial del día de la boda, sí, nos equivocamos, sí, agarramos el camino equivocado y  sí,  es necesario un cambio, cambiar de vida, pero cambiar juntos, sin soltarse de la mano.

Si ven su crisis como “tocar fondo”  y lo que sigue es solo trabajar juntos para volver a subir, con un poco de disposición de ambas partes a reconocer los propios errores  y aunque el “otro empezó” o el otro hizo más daño, reconocemos que los dos hemos fallado, doblamos un poco el orgullo  y empezamos poco a poco a destapar las heridas, a reconocerlas, a pedir perdón y a sanarlas, les aseguro que todo puede empezar a mejorar. No es fácil, destapar heridas, limpiarlas y curarlas,  duele….y mucho! doblar el orgullo es…dificilísimo!!! PERO…les aseguro que vale la pena volver a intentarlo.

 

LA PIEDRA EN EL CAJÓN

Cuando las ofensas han sido muy grandes, pero hay arrepentimiento, dale la oportunidad de  compensarte el daño, guarda “la piedra” con que te hirió en el fondo de un cajón, y empieza a guardar encima de la piedra todas las cartas, besos, abrazos, flores, regalos  y buenos momentos juntos,  llegará el día en que tengas un cajón tan lleno de cosas buenas, que te hacen tan feliz, que la piedra habrá quedado oculta muy en el fondo, sabrás que está ahí, pero no querrás desenterrarla.

Si ya están separados. No lo den por terminado, cuando la crisis es muy fuerte, el darse un tiempo para pensar, para vivir como divorciados, para tranquilizarse y llegar a casa sin ver la mala cara y tener enfrentamientos, realmente creo que puede ayudar a pensar un poco las cosas. Aprovechen el tiempo para escribirse lo que sienten, sin ofenderse, y siempre recordando decir “yo me siento…” y  nunca decir: “Es que tu siempre…”. En lo personal encuentro muy útil el escribir, porque te da oportunidad de escribir, borrar, leer, corregir, decirlo de una manera menos agresiva y luego ya decides si lo mandas o lo eliminas.

¿Qué tanto puedes perder en un nuevo intento? Pueden considerar varias opciones para trabajar en su matrimonio. Escojan por donde quieren empezar, donde se sienten más cómodos.

Estas son las opciones que Familia Unida ofrece:

  1. a) Orientación familiar, terapia individual o de pareja. Los orientadores y psicólogos pueden ser un mediador perfecto, porque están en el punto medio, no los conocen, escuchan las dos versiones y han ayudado a muchas parejas antes que a ustedes.
  2. b) Talleres matrimoniales.– Existen programas como Recién Casados* y Proyecto Familia*, en los cuales podrán ir a reuniones con su grupo de amigos, se reúnen en casas, revisan poco a poco los temas que pueden estar provocando problemas, sin la fricción que se da por estar enojado por ese tema en ese momento, sino que fue el tema que tocaba ver. Es un ambiente muy relajado, cenan, platican, ven casos con los que se pueden identificar y darse cuenta que los matrimonios son

c)Renovación matrimonial.- Es un día de encuentro de pareja, donde haces un alto en el camino, escuchas unas pláticas sobre el matrimonio, tienen tiempo para platicar del tema entre ustedes dos, luego tienes una comida en pareja tipo pic nic, acompañados de una copa de vino. y al final cierran con una misa donde renuevan sus votos.

Es una oportunidad perfecta, si están en crisis, para decir: “va de nuevo, te vuelvo a aceptar, quiero luchar junto contigo para salir adelante y retomar nuestro amor”. Y si ya superaron su crisis, es decir: “Si! Otra  vez te acepto!”. Es un día inolvidable.

  1. d) Dirección espiritual. A veces el solo ir a desahogarte con un sacerdote, te hará sentir mucho mejor, verás las cosas con otros ojos y podrás tomar mejores decisiones.
  2. e) Conferencias, libros y películas. Una de las películas que más recomiendo es “Prueba de Fuego”. Libros: “El anillo es para siempre” del padre Ángel Espinosa de los Monteros. En el Centro de Familia Unida puedes encontrar algunos libros y videos de conferencias que te pueden ayudar.

 

Una vez que decidan empezar esta lucha juntos, les aseguro que del otro lado encontrarán un matrimonio hermoso, como nunca antes lo fue, maduro, estable y súper feliz. No se van a arrepentir de darse otra oportunidad.

Y lo más importante: Aférrense a Dios!,  He visto matrimonios que llegan a pedirme consejo, con una situación que no encuentro las palabras para poderlos ayudar, pero poniéndolo en manos de Dios, logran salir adelante. Les aseguro que  más allá de los consejos que podamos dar, de los libros que puedan leer, es Dios el que repara ese matrimonio.

En Familia Unida estamos para apoyarlos. Acérquense!

Por:

Marisa Menchaca de Félix.